BIENVENIDA LA FASE PÚBLICA CON EL ELN

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Alguna corriente de la medicina conceptúa que aquello que no se resuelve en la mente, el cuerpo lo convierte en enfermedad. Igual sucede en el alma de la Nación, y si no resolvemos la crisis cultural en que nos encontramos, seguiremos sufriendo diferentes formas de violencia y degradación. Los desajustes en los fines del Estado han causado una descomposición generadora de los movimientos insurgentes, los cuales se han alimentado del narcotráfico, la extracción ilícita de minerales y otras prácticas mafiosas que han afectado la ética social. Ello exige tratamiento de fondo y las conversaciones con tales grupos apuntan en la dirección correcta.

No hay duda que Colombia vive una etapa crítica de su historia, la cual exige de sus dirigentes visión de futuro, liderazgo, creatividad y grandeza, como también debate, solidaridad y compromiso de la sociedad en general. Hagamos una lectura correcta de los hechos que hoy nos preocupan, miremos sin sesgos la intención de los acuerdos de La Habana, entendamos como positivos los indicadores de disminución de la violencia en los últimos años, como producto de tales conversaciones, y veamos en ello la oportunidad de generar cambios regenerativos y transformadores de nuestras costumbres. Concentrémonos para buscar mayor inspiración en los líderes y transpiración en las masas.

Comencemos por disminuir el fragor hasta terminar las discusiones entre vencedores y vencidos en el plebiscito, cuando en realidad somos un solo cuerpo como nación. Evitemos mayor polarización y tratemos de construir sobre lo construido, para lograr modificaciones en los acuerdos que beneficien al ente social en su conjunto, sin perder la esencia de lo logrado, ni la perspectiva de consolidación del Estado Social de Derecho.

En tal sentido, los miembros de la Paz Querida estamos comprometidos con el debate, la participación de la ciudadanía y a actuar como interlocutores de iniciativas que aporten a la construcción de la paz, hasta la formación de una masa crítica que genere cambios estructurales destinados a establecer relaciones sociales equitativas, constructivas y pacíficas.

Desde tal perspectiva, apoyamos las movilizaciones sociales a favor de un ajuste urgente de los acuerdos de paz. Ellas deben ser mantenidas y fortalecidas, buscando incrementar el clamor popular y la exigencia de cambios que privilegien la vida y la paz como bienes supremos. No más corrupción, no más muertes de inocentes en la lucha por el poder indigno.

Desde la óptica militar, la demora en concretar los acuerdos posplebiscito conlleva un alto riesgo. El tiempo es factor crucial en las actuales circunstancias. La disposición de grupos armados en áreas rurales sin misiones ni objetivos claros y con una logística limitada, son una invitación al ocio y a la indisciplina, lo cual fácilmente puede conducir a nuevas acciones delictivas y con ello a consecuencias no intencionales que motiven el rompimiento del cese al fuego y de hostilidades. Este es un riesgo donde la previsión aconseja agilizar los procesos hacia la construcción de una mejor Nación y no como se actúa para sacar al borracho de una fiesta.

Motivo de reconocimiento y esperanza es la apertura de la fase pública en las conversaciones con el ELN. Tres de los integrantes del equipo negociador son miembros de La Paz Querida, lo cual nos llena de orgullo. Para todo el equipo nuestro apoyo, colaboración y disponibilidad para contribuir al éxito en la tarea, conscientes que ello será también el éxito de todos los colombianos.

Miembro de La Paz Querida

http://www.elcolombiano.com/opinion/columnistas/bienvenida-la-fase-publica-con-el-eln-BY5256276

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BIENVENIDA LA FASE PÚBLICA CON EL ELN

Comunicado de Juan Camilo Restrepo, Jefe negociador con el ELN y miembro de La Paz Querida

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Sobre el aplazamiento de la ceremonia de instalación de fase pública de los diálogos con el ELN

 Hoy 27 de Octubre era el día acordado con el ELN para instalar en Quito los diálogos públicos. A las 5:00 de la tarde estaba previsto que tuviera lugar la ceremonia protocolaria.

Los compromisos establecidos por los equipos del Gobierno y el ELN en la última ronda de Caracas, fueron precisos para ambas partes. Por lo que siempre se dejó claro que era necesaria la liberación efectiva del excongresista Odín Sánchez para dar inicio a esta fase pública.

Este medio día hemos sido informados por el Comité Internacional de la Cruz Roja que la operación de la liberación ha comenzado con el acompañamiento de la Iglesia católica.

El Gobierno celebra este hecho, y toma nota de este procedimiento que espera que concluya satisfactoriamente, ojalá antes del 3 de Noviembre, que es la fecha acordada para dar inicio a la primera ronda formal de negociaciones y le informa a la opinión pública que la ceremonia inaugural será entonces reprogramada hasta que exista la certeza y la evidencia de que el señor Odín Sánchez ha regresado sano y salvo a la libertad.

Agradecemos al Gobierno de Ecuador toda la disposición que ha tenido para la preparación de esta ceremonia y esperamos que en los próximos días podamos estar allí para cumplir esta cita con la paz.

Juan Camilo Restrepo

Jefe de la Delegación del Gobierno

Miembro de La Paz Querida

Comunicado de Juan Camilo Restrepo, Jefe negociador con el ELN y miembro de La Paz Querida

COLOMBIA CIENTÍFICA: LA GRAN APUESTA POR EL DESARROLLO

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Colombia Científica es una iniciativa que nos ayudará a desarrollar nuestro potencial educativo y científico bajo la convicción de que la educación es la única y gran oportunidad de equidad y desarrollo para nuestro país.

 

por VÍCTOR HUGO MALAGÓN

Revista Dinero

Con su venia querido lector, quiero compartirle en esta oportunidad una alegría personal. Tengo el honor de ser actualmente asesor en el diseño e implementación de una estrategia muy ambiciosa de promoción de la educación, la ciencia, la tecnología y la innovación en nuestro país: Colombia Científica. En esta misma columna hemos reflexionado sobre la importancia, la pertinencia y la urgencia de articular esfuerzos en la promoción de una sociedad de conocimiento, más educada y más innovadora.

Colombia Científica ha permitido la conjunción de compromisos, voluntades y trabajo entre el Ministerio de Educación, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, Colciencias y el ICETEX, las instituciones del Estado más representativas en la construcción y ejecución de políticas educativas, económicas y de desarrollo, impulsando la ciencia y demostrando que somos capaces de sumar y multiplicar en un país más acostumbrado a restar y a dividir.

Lea también: América Latina: “Más papistas que el Papa”

Más allá de políticas transitorias de gobierno o de visiones de corto plazo, se intenta formular una estrategia de Estado que permita desarrollar todas nuestras capacidades y potencialidades sociales en un entorno global fuertemente influenciado por el uso intensivo del conocimiento y la tecnología. Por esta razón, programas como Colombia Científica, avanzan en la ruta de lograr mayor cobertura de educación superior con calidad, el avance hacia la equidad social, y la coherencia del sistema educativo y científico para poder desarrollar su autonomía y gobernabilidad.

Los rezagos de nuestro país en educación, ciencia, tecnología e innovación, son el resultado de la relación entre nuestros indicadores de investigación y nuestros indicadores de competitividad. Cuestiones como la capacidad del sistema productivo colombiano para innovar y generar valor agregado, en un diálogo fluido con los generadores de conocimiento e investigación y el desarrollo del capital humano adecuado y suficiente para hacerlo, son hoy cuestiones de capital importancia para la política pública, que brinde el impulso necesario para el desarrollo de nuestra sociedad.

Por eso, Colombia Científica busca, al final de cuentas, consolidar una educación superior de alta calidad, en las dimensiones de Investigación, Docencia e Internacionalización, en la que se desarrollen las capacidades de Investigación, se impulse el desarrollo tecnológico y de innovación, al tiempo que se aborden temas de gran relevancia y pertinencia para nuestro país en materia económica y social. En esta medida se iniciaría un camino hacia la consolidación de un sistema de investigación e innovación de excelencia científica, que esté articulado con el sector productivo y que, por lo tanto, contribuya a mejorar la competitividad, la productividad y el desarrollo social del país.

Lea también: Dignidad y libertad: nuevos rostros de la paz

Colombia Científica cuenta con dos grandes componentes:

Ecosistemas Científicos
Pasaporte a la Ciencia
Ecosistemas Científicos se desarrollará a través de convocatorias de fondos concursables, cuya asignación se hará por medio de una rigurosa selección de los proyectos de investigación que deben presentarse mediante alianzas estratégicas entre instituciones de educación superior acreditadas y no acreditadas, universidades internacionales de clase mundial, centros de investigación y actores relevantes del sector productivo. Cada una de las alianzas seleccionadas tendrá posibilidad de acceder a fondos de hasta 20.000 millones de pesos, montos nunca antes vistos en la promoción de proyectos de creación de conocimiento con rigor y pertinencia.

Pasaporte a la Ciencia, responde a la necesidad de incrementar en el país los niveles de innovación, investigación y desarrollo, a través de la formación del mejor capital humano a nivel de maestría y doctorado con becas y créditos condonables en las mejores universidades del mundo. Lo he dicho antes y lo seguiré diciendo: los recursos invertidos en la mejor formación de nuestro capital humano nunca serán suficientes.

Colombia Científica es una iniciativa que nos ayudará a desarrollar nuestro potencial educativo y científico bajo la convicción de que la educación es la única y gran oportunidad de equidad y desarrollo para nuestro país, en linea con el pensamiento de ese gran educador y pedagogo que fue John Dewey: “La educación no es la preparación para la vida; la educación es la vida en sí misma”.

http://www.dinero.com/opinion/columnistas/articulo/colombia-cientifica-la-gran-apuesta-por-el-desarrollo-por-victor-malagon/237373

 

COLOMBIA CIENTÍFICA: LA GRAN APUESTA POR EL DESARROLLO

Intercambio

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Por: José Fernando Isaza

Periódico El Espectador, octubre 26 de 2016

La propuesta de renegociación del tratado Gobierno-Farc (G-F) enviada por Uribe plantea mantener el statu quo del sector agrícola, no actualizar el catastro y garantizar que quienes se hicieron a las tierras dejadas por desplazados mantengan la propiedad de ellas.

La revisión de los títulos de quienes se lucraron de la violencia está en la ley de tierras y reparación de víctimas que el Congreso aprobó. Al finalizar la “violencia”, el presidente Alberto Lleras determinó que las transacciones de tierras realizadas durante ciertos periodos y en áreas determinadas quedaban sin efecto, medida mucho más radical que la contenida en la ley de tierras. El espectáculo del procurador Ordóñez y de los representantes del C.D., impidiendo que se hiciera efectivo el derecho de los desplazados a recuperar sus parcelas arrebatadas por los latifundistas, fue un presagio de lo que vendría.

Dos propuestas de Uribe: amnistía general para los guerrilleros rasos no incursos en delitos de lesa humanidad y no aceptar el narcotráfico como delito conexo a la rebelión, aun si los recursos se dirigen a la financiación de la subversión y no al lucro personal, son contradictorios entre sí. Es poco probable que un militante raso de las Farc no haya participado, por ejemplo, en recolectar las “tasas de gramaje” o en proveer “seguridad” a algún laboratorio o una pista. Por lo tanto, la amnistía se cae al ser sindicado de participar en algún eslabón de la cadena del narcotráfico, delito, según Uribe, no conexo con la rebelión y, por la tanto, sujeto a penas contempladas hoy en el Código Penal y a la posibilidad de extradición.

Razón puede asistirle a Uribe cuando se queja de que las penas a los guerrilleros que han cometido delitos de guerra son inferiores a las que han sido condenado sus amigos que han delinquido (delincuentes) o que están siendo sometidos a juicio. De no existir los compromisos con la Corte Penal Internacional y que el país ha avanzado un poco desde las leyes del “lejano oeste”, esta objeción podría solucionarse como se hacía en la antigüedad, intercambiando prisioneros o espías.

Si el máximo representante de las Farc, Timochenko, y el líder del No, Uribe, se sentaran a puerta cerrada, cada uno daría una lista, digamos, de 30 nombres, los cual adquirirían total inmunidad, no serían juzgados y si lo han sido serían inmediatamente exonerados.

Un ejercicio mental interesante sería adivinar el listado de ambas partes.

Por Uribe, sus buenos muchachos que pusieron una entidad oficial al servicio del paramilitarismo. Algunos excongresistas “voten por los proyectos del gobierno antes que los detengan”. Su hermano, acusado de pertenecer a los “12 Apóstoles”. Para matizar esta inclusión, se alegaría que se trata de un error de traducción de arameo antiguo, que la referencia es a los “cuatro evangelistas”. Quienes utilizaron el aparato estatal para “chuzar” personas e instituciones. Sus exministros que colaboraron en aceitar los votos para la reforma constitucional que permitió la reelección, etc.

Por las Farc, todo el Secretariado y algunos comandantes que participaron o no condenaron ni evitaron las graves violaciones del derecho internacional humanitario, como el secuestro, el ataque a población civil, el reclutamiento de menores.

A pesar de lo repulsivo de este intercambio de impunidades, permitiría desatar el nudo gordiano y empezar una nueva era.

http://www.elespectador.com/opinion/intercambio

Intercambio

Todos estamos traumatizados

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Por: Julio Carrizosa

Periódico El Espectador.com, octubre 26 de 2016

Ningún colombiano pudo salvarse de los impactos de la guerra; consciente o inconscientemente, todos tenemos recuerdos que modifican nuestro comportamiento.

Más de tres generaciones fueron afectadas por la guerra de guerrillas y paramilitares, financiada en parte por el narcotráfico, facilitada por la corrupción del Estado y de los particulares y alimentada por carne joven extraída de las comunidades más pobres.

Estos cuatro factores: violencia, corrupción, narcotráfico y pobreza se criaron y se reforzaron unos a otros, pulularon en la diversidad ecosistémica y, al mismo tiempo, deterioraron la belleza y la extrema complejidad de nuestros paisajes.

Los más traumatizados por estos procesos son los que afirman que nunca hubo guerra.

Muchos de ellos se negaron a percibirla al encerrarse en sí mismos, protegidos por legiones de guardaespaldas. Otros han vivido desde niños en el exterior o en los mejores barrios de las grandes ciudades y de la guerra sólo conocen lo que se ve en las salas de cine o en la red; algunos sólo quieren olvidar completamente sus desgracias.

Los que simplemente creen que negándola consiguen sus objetivos son aquellos que han resuelto no ver a las víctimas, incluso no verse a sí mismos, los que están sumergidos sin darse cuenta en imaginarios que los ponen en cúspides inmarcesibles.

Claro está que a todos los colombianos nos tocó la guerra en la cabeza, incluso a quienes la vimos desde lejos. Los cuatro candidatos a la Presidencia asesinados, los seis millones de desplazados, las decenas de miles secuestrados no se olvidan en ninguna mente sana y esa trágica realidad es necesario reconocerla para construir la paz.

En especial, es necesario que reconozcan la guerra quienes vivieron en los territorios más protegidos o aquellos a quienes sus condiciones socioeconómicas aparentemente los defendieron de sus impactos. Entre estos, los bogotanos que sólo tuvieron que quejarse del tráfico o de los ladrones, los costeños que fueron capaces al fin y al cabo de librarse de la violencia cachaca, los antioqueños, los boyacenses, los caucanos, los vallunos y los santandereanos, que sobrevivieron a la degradación de sus regiones. Todos ellos suman más de 20 millones de ciudadanos que prefirieron no votar; posiblemente, sus traumas los conducen a alejarse completamente del poder y tienen razones que debemos todos considerar si queremos construir la paz.

Miembro de la Paz Querida

http://www.elespectador.com/opinion/todos-estamos-traumatizados

Todos estamos traumatizados

Un paréntesis

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Por: Juan Camilo Restrepo

Periódico El Colombiano, octubre 26 de 2016

El presidente Santos ha tenido la confianza de encomendarme la dirección del grupo negociador del Gobierno con el ELN, cuya fase de diálogos públicos se inician mañana en Quito, luego de casi dos años de contactos confidenciales.

He aceptado este difícil desafío con entusiasmo, con la mejor buena voluntad, y con la esperanza de poder prestar un concurso a ese gran propósito nacional que es la búsqueda negociada de la paz, de la que tanto depende el futuro de Colombia.

El inicio de los diálogos públicos que se comienzan con el ELN, aunque difíciles y complejísimos –a mil títulos, como a nadie escapa–, está encaminado a redondear el proceso de reconciliación nacional en lo que se ha denominado la “paz completa”.

Como es entendible, una columna de opinión como la que generosamente se me ha brindado en este medio de comunicación, resulta a la postre incompatible con las responsabilidades que asumo a partir de esta semana.

Una columna de opinión respetuosa con la verdad y con los lectores, como la que he procurado mantener en los últimos tiempos, requiere la capacidad para estar comentando semanalmente –con plena independencia– los más variados aconteceres de la vida nacional.

Esa tarea de opinar entra o puede entrar eventualmente en conflicto con las exigentes responsabilidades y con la discreción que corresponde mantener en todo momento al jefe de un equipo negociador con la subversión. Sus comentarios desde una tribuna de opinión podrían ser mal interpretadas o afectar negativamente el delicado proceso que se inicia esta semana con el ELN.

Por tal razón debo declararme en receso. No sin agradecer a los directores de este medio, y por supuesto, a ustedes amables lectores –estuvieran o no de acuerdo con lo que desde esta columna se ha venido escribiendo– por su paciencia y benevolencia.

Estamos viviendo en Colombia momentos cruciales y difíciles que, si los manejamos bien y con grandeza, deben abrirnos caminos para encontrar un horizonte de tranquilidad y de concordia nacional. Y alejar así definitivamente el espectro de la guerra interminable en nuestro país.

De una parte, a partir de los resultados del plebiscito del pasado 2 de octubre estamos ante la imperiosa responsabilidad de encontrar fórmulas que, respetando los resultados del plebiscito y al mismo tiempo las estructuras jurídicas y constitucionales del país, nos permitan arribar ojalá con prontitud a un acuerdo revisado de paz con las Farc.

Pero de otro lado, la paz quedaría incompleta si no se encuentran también fórmulas y acuerdos que permitan incorporar a ese gigantesco propósito de paz al ELN, segunda fuerza subversiva en importancia del país.

A este propósito debo vincularme con todo empeño y dedicación a partir de esta semana.

Muchas gracias a todos ustedes.

http://www.elcolombiano.com/opinion/columnistas/un-parentesis-EF5241152

Un paréntesis

¡Qué partidos políticos!

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Por: Cecilia López Montaño

Periódico El Heraldo, octubre 25 de 2016

Que el público reaccione negativamente ante una reforma tributaria es entendible por muchas razones. Primero, por el desconocimiento que tienen muchos sobre la realidad de que son los impuestos de los colombianos los que financian el Estado para cumplir con sus inmensas responsabilidades. Segundo, porque en general no se es consciente de que el nivel de impuestos de Colombia sobre el PIB, 14%, es muy inferior al del promedio de la OCDE, 34%, club al cual queremos entrar, y que otros países similares al muestro llegan al 25%. Colombia tiene un Estado pobre cuando hay personas muy ricas en este país que no pagan impuestos.

Tercero, claro que el sistema impositivo en Colombia es injusto: a diferencia de lo que sucede en los países desarrollados, donde son las personas, especialmente las ricas, y no las empresas, las que llevan la mayor carga de impuestos; en Colombia, ese sector de privilegiados no contribuye como personas al fisco, mientras los asalariados tienen impuestos iguales o mayores que aquellos que reciben ingresos de capital. Cuarto, también es un desestímulo ver los niveles de corrupción e ineficiencia del Estado con los recursos de los impuestos que pagamos los colombianos.

Todo eso es cierto, pero es increíble que los partidos políticos, para quedar bien con sus votantes, sin suficiente ilustración, sobre todo sin estudiar seriamente la reforma propuesta, simplemente buscando votos, no reflexionen sobre las verdaderas necesidades del país. Claro que el IVA es regresivo, eso lo sabemos de entrada porque todos, ricos y pobres, lo tienen que pagar. Y no es suficiente decir que los ricos consumen más que los pobres; porque lo importante es el peso en los gastos que significa a cada grupo de población de este mayor impuesto indirecto; es necesario estudiar, óigase bien, estudiar, señores de todos los partidos, y leerse no solo la exposición de motivos de más de 300 páginas y el articulado, más de 200 páginas. No sean irresponsables.

Sin duda habrá cosas que corregir y eso está en manos de los parlamentarios que ya salieron a descalificar la propuesta de reforma tributaria. Y lo más grave es que solo sacan lo negativo y se olvidan de algunos aspectos positivos. Lo más importante es el impuesto a los dividendos que afecta a los individuos ricos, impuesto que ustedes nunca han aprobado. Eso seguramente les cuesta porque los ricos les financian sus campañas y ellos esperan apoyos como tumbar impuestos que les toquen sus empresas o fortunas personales. Tampoco mencionan que incluir personas de bajos ingresos como declarantes de renta no significa que tengan que pagar impuestos, sino que es la forma de empezar a formalizarlos, lo cual es absolutamente necesario en un país lleno de informalidad. El debate apenas empieza y ustedes, partidos políticos y sus respectivos congresistas, pónganse a estudiar y dejen de hacer populismo con una población que ha confiado en su buen juicio.

http://www.elheraldo.co/columnas-de-opinion/que-partidos-politicos-296953

¡Qué partidos políticos!